Inauguración oficial del Año Internacional de la Física en la UAM
Albert Einstein es sin duda una de las figuras más grandes del pensamiento humano, cuyas contribuciones al entendimiento del universo y la estructura de la materia han sido de gran trascendencia, no solamente para el desarrollo de la física sino con importantes repercusiones en el ámbito social, político y económico.
A partir del Annus Mirabilis (1905) en el que comunicó cinco trabajos científicos que versaban sobre tres tópicos diferentes: relatividad, efecto fotoeléctrico y movimiento Browniano, el mundo cambió su concepción sobre espacio y tiempo, materia y energía, la visión puramente ondulatoria de la luz y la naturaleza atómica de la materia. A cien años del nacimiento de estas prodigiosas contribuciones y como un homenaje a su trascendencia, la comunidad internacional ha decidido nombrar al 2005 como el Año Internacional de la Física.
El pasado 11 de abril tuvo lugar la ceremonia de inauguración oficial de los festejos del Año Mundial de la Física 2005 en la Universidad Autónoma Metropolitana. La UAM, en concierto con instituciones hermanas -nacionales e internacionales- se une así a este homenaje a través de una serie de eventos en los que se pondrá en relieve la importancia de la obra de Einstein y su impacto en la vida actual, buscando que este ejemplo sea crisol para motivar a las nuevas generaciones por la disciplina científica.
La ceremonia de inauguración se llevó a cabo en el auditorio principal de las instalaciones de Rectoría General, con la presencia de distinguidos miembros de la comunidad académica, estudiantes y profesores. El acto fue presidido por el Dr. Luis Mier y Terán Casanueva, Rector General de la UAM, quien fue acompañado en la mesa del Presidium por el Dr. José Enrique Villa Rivera, Director del Instituto Politécnico Nacional, el Dr. Ramón Peralta y Fabi, Director de la Facultad de Ciencias de la UNAM y quien llevó la representación del Dr. Juan Ramón de la Fuente, Rector de la UNAM; el Dr. Augusto García González, en representación de la Dra. Rosalinda Contreras Theruel, Directora del CINVESTAV, la Dra. Ma. Esther Ortiz Salazar, Presidenta de la Sociedad Mexicana de Física; el Mtro. Victor Manuel Sosa Godínez, Rector de la UAM-Azcapotzalco, el Dr. José Lema Labadie, Rector de la UAM-Iztapalapa y el Dr. Ricardo Solís Rosales, Secretario General de la UAM.
Palabras del Rector General de la Universidad Autónoma Metropolitana, Doctor Luis Mier y Terán Casanueva:
Es motivo de profundo orgullo para mí, como Rector General de la Universidad Autónoma Metropolitana, darles la bienvenida a esta Casa. A través de este acto, nuestra Universidad confirma su interés por sumarse a la iniciativa internacional de hacer del año 2005 un tiempo de reflexión en torno a la importancia que la física tiene para el desarrollo general de la ciencia y la comprensión del mundo.
Son cien años los que nos separan del momento más significativo de la física contemporánea. Un joven, un técnico de la Oficina de Patentes en Berna, un hombre genial, Albert Einstein, entre los meses de marzo y septiembre de 1905, dio a conocer al mundo una asombrosa serie de artículos que representaron una ruptura, definitiva, con lo que se creía ya conocido del orden de la Naturaleza; cualquiera de estos artículos enviados con audaz satisfacción a la prestigiosa revista "Annalen der Physik", hubiera bastado para consagrarle como uno de los grandes científicos de la historia de la física. Einstein tenía 26 años, los mismos, más o menos, tiene un egresado de licenciatura o un estudiante de maestría en nuestros días. Uno de sus biógrafos, Albrecht Folsing, escribió acerca de esa explosión de creatividad: «Nunca hasta entonces, ni después, una sola persona ha enriquecido tanto a la ciencia y en tan corto tiempo como Einstein en su "annus mirabilis"». El ingreso al Politécnico de Zurich y su actividad académica en Praga y Berlín le valieron ingresar a la Academia Prusiana de Ciencias, hasta que, en 1916, dio a conocer las proyecciones de sus investigaciones en la teoría general de la relatividad. En 1921 recibió el premio Nobel de Física, recibiendo el reconocimiento general a su obra. La Royal Society, simbólicamente asociada a Newton, y todas las sociedades científicas, apreciaron sus alcances. La Europa de entreguerras, Alemania, lo llevaría a los Estados Unidos de América; ahí murió, siendo profesor de Princeton, en 1955, cincuenta años después de aquellos artículos fundacionales.
En virtud del reconocimiento internacional de ese año importante para la humanidad, la Unión Internacional de Física Pura y Aplicada (IUPAP) y la UNESCO han hecho del 2005 el año mundial de la física. Importa revisar el impacto de la obra de Einstein y la manera como imaginamos lo que representará para el futuro.
Hay una anécdota curiosa -un sueño de Bertrand Rusell- científico inglés, filósofo y especialista en el estudio del desarrollo de la ciencia, maestro y prologuista de Ludwig Wittgenstein, motor del Círculo de Viena, miembro de la Royal Society, pacifista, premio Nobel de Literatura, a quien Einstein tenía el máximo aprecio: decía Einstein que Rusell era uno de los poquísimos científicos contemporáneos que leía con satisfacción. La anécdota puede describirse más o menos así, según la relata G. H. Hardy en su "A Mathematicas Apology": «Rusell estaba en la planta más alta de la biblioteca de una Universidad en el año 2100. Un bibliotecario iba con un gran cubo a lo largo de las estanterías, sacaba libro tras libro, lo hojeaba y, o lo regresaba a su estante, o lo arrojaba al cubo para desecharlo. Finalmente llegó a tres gruesos volúmenes en donde Rusell reconoció el último ejemplar existente de sus "Principia Mathematica". El bibliotecario tomó de la estantería uno de los tomos, lo hojeó un poco, pareció un instante irritado por los extraños símbolos e, indeciso, lo balanceó en su mano...». No sabemos qué cosa hizo el bibliotecario con la obra de Rusell en esta pesadilla, si el insensato bibliotecario la echó al cubo de la basura o no; no sabríamos tampoco qué es lo que sucedería en esa biblioteca futura con la obra de Einstein, pero sí estamos seguros de que, como quiera que sea, no será olvidada porque su significación está en el orden de la civilización, de la cultura, duradera, decisiva, definitiva, pues modificó de manera radical la manera como entendemos la Naturaleza.
Existen diversos significados del concepto «Naturaleza». Desde la antigedad, tiene, como todas las nociones fundamentales, una historia compleja: su significado y sentido se han transformado con el curso del tiempo, e incluso, en un mismo lapso histórico, sincrónicamente, ha conocido diversas interpretaciones, conservando en su núcleo conceptual la larga tradición científica en Occidente, una tradición creativa: Einstein transformó de manera decisiva las ideas de Naturaleza y Ciencia no sólo en física sino en todo el orden del pensamiento.
Abrió el saber hacia un sinfín de temáticas teóricas y prácticas, modificando la comprensión tradicional de la lógica de las revoluciones científicas y el progreso de la ciencia, en su sentido esencialmente inacabado, inacabable. El conocimiento de la Naturaleza no tiene fin último, decisivo; esta transformación afectó las formas de representar lo real, las formas de comprensión de los fenómenos físicos y las estrategias analíticas para imaginar al hombre en su relación con la Naturaleza, el sentido del saber sobre el espacio y el tiempo. En un ensayo titulado "Sentido histórico de la teoría de Einstein" Ortega y Gasset observa que la quiebra de la idea clásica sobre el espacio y el tiempo absolutos significaba para las ciencias del espíritu una maravillosa justificación de la multiplicidad armónica de todos los puntos de vista, la mirada histórica del sujeto, por así decirlo, adquiría un valor objetivo, real, y esto tendría consecuencias en la moral y en la estética tanto como en la búsqueda de la Verdad, y concluía: «En lugar de tener por bárbaras las culturas no europeas, empezaremos a respetarlas como estilos de enfrentamiento con el cosmos equivalentes al nuestro», igualmente relativas. El impacto de la obra de Einstein no se reduce a la física, ha dejado huella en toda la cultura moderna, desde la plástica y la poesía a la filosofía: por ello es símbolo de la cultura contemporánea.
Importa, y mucho, esta celebración en la que el mundo reconoce en él una referencia certera en las formas como se produce el conocimiento, pero además en la urgente necesidad de reflexionar sobre los usos del saber científico. El legado de Einstein para la Universidad es inmenso, pues al interior de las universidades es donde se debate de manera profunda, aguda, la tensión entre la convicción del científico en relación al conocimiento de la Verdad y la responsabilidad ética de la ciencia, temas que, por cierto, ocuparon larga e intensamente a Einstein. Es memorable su frase: «El descubrimiento de las relaciones nucleares en cadena no tiene por qué provocar la destrucción de la humanidad, al igual que no la provocó el descubrimiento de las cerillas». Entendía que existe una tensión entre el avance del saber y la responsabilidad en su uso.
Esta relación tensa el orden político contemporáneo, entre la ciencia como una forma de saber universalmente compartido y sus usos para organizar la vida del ciudadano.
Es una tensión que estructura la separaciones entre lo público y lo privado, como lo entendía Einstein, entre el saber que compartía universalmente con otros y la relación de este saber con su uso. Por eso decía, y es muy importante recordarlo siempre, en una Universidad sobre todo, que en la formación científica es, además, decisivo adquirir un sentimiento de lo bello y de lo moralmente bueno, una comprensión de los valores humanos y una afinidad hacia ellos. Quizá nunca como ahora en la historia del mundo, la humanidad enfrenta el desequilibrio que se manifestaba ya, con fuerza, en tiempos de Einstein. El conocimiento de los fenómenos naturales entendidos en su realidad objetiva, en sus relaciones fenoménicas naturales, no humanas, ha adquirido enormes proporciones en el último siglo. Esto conlleva al crecimiento tecnológico correspondiente, una inmensa expansión de control sobre la Naturaleza y una más intensa manipulación por parte del hombre contemporáneo de los procesos naturales no humanos para diversos fines. Los conocimientos son, hoy como nunca, condición de posibilidad, factor de poder. Esta situación ha introducido importantes transformaciones en las relaciones sociales contemporáneas, en el orden local, regional y mundial. El concepto de Naturaleza se ha transformado en el sentido de una desmitificación, desencantamiento, en un sentido realista tanto que no sólo inspira menos sentimientos de belleza o de temor sino que suscita menos fantasías e ilusiones. Cada vez sorprende menos la capacidad del hombre de transformar la naturaleza en el sentido de su conveniencia.
Existe, entonces, una relación científico-técnica, objetiva, realista, racional del hombre con la Naturaleza que está, sin embargo, en desequilibrio con las formas de relación del hombre con el hombre, que en el siglo pasado se manifestaron violentas, en el uso de la «razón», la «racionalidad» en relación con la Naturaleza, actuando irracionalmente en relación al hombre. Esta tensión entre razón respecto al conocimiento de la Naturaleza e irracionalidad en atención al hombre se manifestó en la tensión entre la obra científica de Einstein y las posibilidades que introdujeron sus usos técnicos. Este desequilibrio se expresa de manera más o menos aguda, más o menos grave en el orden político desde luego, pero también en la Universidad como centro del saber sobre la Naturaleza y el hombre. Un centro del orden cultural contemporáneo.
Por ello importa hacer de este año un momento para volver a pensar lo que puede y debe hacer la física y quizá la ciencia en general al interior del orden humano, del orden del mundo. Es, quizá, la mejor forma de darle sentido a nuestras tradiciones, recuperándolas y mostrando las tensiones que han inaugurado y siguen formando parte de nuestro presente y de nuestra acción sobre el futuro; esto interesa a México, porque es cierto que, como decía Einstein en el Mensaje de la Cápsula del Tiempo, en la "Feria Mundial" de 1939: «vivimos en una época fecunda en inteligencias creadoras, cuyas creaciones pueden facilitar profundamente nuestras vidas [...] Sin embargo, la producción y distribución de bienes está totalmente desorganizada, de modo que todos han de vivir temerosos ante la posibilidad de verse eliminados del ciclo económico, sufriendo así la falta de todo. Además, los habitantes de los distintos países se matan unos a otros a intervalos irregulares, con lo que también por esta razón debe sentir miedo y terror todo el que piense en el futuro»; esto se debe, decía, a la mala distribución del saber en la producción de conocimientos significativos y valiosos para la humanidad y al uso que se hacía de ellos, y concluía: «confío en que la posteridad lea estas afirmaciones con un sentimiento de orgullo y de justificada superioridad».
No es así, pero especialmente países como México todavía están muy lejos de leerlas de ese modo. Hace falta potenciar nuestras capacidades científicas, intensificarlas y extenderlas en beneficio de un porvenir mejor para los mexicanos. Pensar en ello dentro del marco del año mundial de la física es una obligación para nosotros. La Universidad es y debe ser espacio para esta invaluable empresa.
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Importa, en la Universidad, recuperar el sentido científico y humanista de la obra del genio de la física contemporánea. Quisiera contarles una anécdota que me parece viene muy al caso cuando se recuerda a Einstein en un espacio universitario; una comunidad de aprendizaje de estudiantes y profesores, como la nuestra. La anécdota trata de un joven húngaro, John Kemeny, que tenía tan sólo veintidós años cuando se convirtió, en 1948, en asistente de Einstein. Al ofrecerle el puesto le pidió que terminara su tesis doctoral (John debió ser un joven muy brillante para doctorarse a los veintidós años). Un mes después, por la tarde, Kemeny llegó muy entusiasmado a la casa del profesor para iniciar su trabajo. Había presentado su tesis y se sentía muy afortunado de tener la oportunidad de trabajar con Einstein en la teoría del campo unificado. Así que se quedó atónito cuando Einstein le dijo: «Ah, Kemeny, ahora platíqueme sobre su trabajo de tesis». John trató de oponerse lo más vigorosamente que pudo. Había llegado hasta Einstein para tratar de ayudarle, no para hacerle perder el tiempo hablándole de su tesis. Además, su trabajo versaba sobre lógica matemática y estaba muy alejado, a juicio de Kemeny, de los intereses de Einstein. Pero nada de lo que argumentó convenció al profesor, quien insistió que debía comentarle su tesis. Tuvo que comenzar desde el principio, dándole una descripción detallada de las motivaciones del problema y tuvo que explicarle los principales resultados obtenidos. El profesor le escuchó por un buen rato y le hizo muchísimas preguntas hasta que habiendo terminado le dijo: "bueno ahora déjeme platicarle de lo que yo estoy haciendo". Nos cuenta John Kemeny: «Él era Einstein a la edad de setenta tratando de hacer uno de los más grandes avances en el conocimiento de las leyes de la física. Yo era un desconocido de veintidós años, pero él sintió que si yo debía interesarme en su trabajo él debía interesarse por el mío». Esta anécdota dice algo interesante de la reproducción del saber, de la relación entre el joven y genial Einstein del año 1905 que es otro y, sin embargo, el mismo profesor maduro, reconocido, de 1948, en su encuentro con el joven y brillante Kemeny, en comunicación no sólo con la tradición y lo más adelantado del saber científico, sino con el futuro; este tipo de relación es propia, única, de la Universidad, como centro privilegiado del saber.
Los aniversarios suelen dedicarse a visiones retrospectivas, a evocar el recuerdo de hombres extraordinarios en el orden cultural; no hay que despreciar esta forma de homenaje, pero hay que atender a los jóvenes.
Esto es lo que en mi opinión sugiere la anécdota: es necesario proyectar el valor de aquellos hombres singulares en la formación de los estudiantes, y vincular en este esfuerzo la continuidad y el cambio, lo que permanece de aquellos tiempos y lo que es específico y concreto de la circunstancia actual.
Muchas gracias
Posteriormente, el Dr. Ricardo Ramírez Rojas, profesor investigador del Area de Física de la UAM-Azcapotzalco y coordinador de los eventos en dicha Unidad de la UAM, describió el tipo de actividades que se llevarían a cabo tanto en las Unidades Azcapotzalco como Iztapalapa, entre las que se encuentran conferencias, mesas redondas, cine científico, concursos sobre actividades diversas alrededor de la física y actividades culturales como teatro y música. A continuación, el Dr. Luis Mier y Terán procedió a declarar oficialmente inauguradas las actividades, iniciando con la presentación de una ponencia magistral por parte del Dr. Leopoldo García Colín, Profesor Distinguido de la UAM, intitulada "El Legado de Einstein" en la que presentó - con su característico entusiasmo- aspectos de la obra de Einstein por los que se le connota como una de las figuras más grandes del pensamiento humano.
La ceremonia culminó con un Vino de Honor ofrecido en el vestíbulo del auditorio y amenizado por el Cuarteto de Cuerdas de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, con selecciones musicales de Mozart, Vivaldi y Bach; compositores favoritos de Einstein.
Salvador Cruz Jiménez
Departamento de Física, UAM-Iztapalapa
¿Cómo vuelan las mariposas?
Celebración del año internacional de la Física en
San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
Quién empezó fue Alejandro Cornejo. El visitó San Cristóbal de las Casas hace cuatro años, dio una plática sobre física en el CBTis, e invitó a cuatro inquietos estudiantes de prepa a pulir un espejo en el INAOE, en Puebla. Así fue como Juan Carlos Cajas descubrió que un estudiante con facilidad y vocación por las matemáticas y la física podía estudiar algo distinto de la ingeniería, que había científicos en México, que había allí un espacio para él.
Juan Carlos estudia actualmente el sexto semestre de la carrera de física en la Facultad de Ciencias de la UNAM. Lo conocí el semestre pasado, como alumno de mi curso de Introducción a la Física Cuántica. Supe de sus ganas de ofrecerle a otros jóvenes estudiantes de prepa en San Cristóbal de las Casas esa misma oportunidad, de su profesor de matemáticas en San Cristóbal, ansioso y gustoso de abrir el horizonte a sus alumnos. Me enteré de sus esfuerzos, hasta ese momento infructuosos, para organizar una visita. Juan Carlos sentía que era difícil conseguir investigadores interesados en esta aventura de difusión de la ciencia. Conociendo a mis colegas, yo sabía que eso no era así. Alejandro Frank se anotó para el viaje en cuanto escuchó la propuesta. Mayo Villagrán durante un breve encuentro casual, comiendo unas tortas. Decidimos que con tres ya era suficiente para el primer viaje. Fijamos con Juan Carlos las fechas, compramos los pasajes con apoyo de un proyecto de investigación de CONACYT. Un par de correos electrónicos con el profesor Juan José Borrego, incluyendo una invitación oficial del director del CBTis, aclararon algunos detalles.
Partimos el viernes 6 de mayo, cargados con nuestras computadoras portátiles y un par de proyectores, llenos de expectativas y con alguna incertidumbre sobre qué encontraríamos y cómo seríamos recibidos. Nos recogió el padre de Juan Carlos en Tuxtla Gutiérrez, y llegamos a eso de las 18:30 a San Cristóbal. Al poco rato estábamos los cuatro: Juan Carlos, Mayo, Alejandro y yo, sentados en la confitería del kiosco del zócalo "coleto", frente a los arcos del Palacio Municipal cuyas fotos recorrieron el mundo hace algo más de diez años. Más tarde visitamos en su casa al promotor local de nuestra aventura, el ingeniero Juan José Borrego, y su esposa Carmen. En la sala de su hermosa casa conversamos largamente sobre la educación, los jóvenes, la física, el impulso y la motivación a los talentos, entre otros temas. A medianoche recalamos en el hotel Las Margaritas, donde nos alojamos.
El sábado y domingo estuvieron destinados a conocer el rumbo. Don José Cajas, padre de Juan Carlos, nos acompañó y guió incansablemente. Conocimos la grandiosidad del Cañón del Sumidero y la presa de Chicoasén. Bebimos pozol en Chiapa de Corzo, saboreamos la cecina de Teopizca. Nos conmovimos frente a la profunda religiosidad de los chamulas. Descubrimos la cosmovisión maya en los antiguos huipiles, narrada por boca del antropólogo Julio C. Domínguez. Disfrutamos la calidez y sentimos la pasión de la familia Ozuna, a través de Virginia y de doña Paula. Nos llenamos los ojos de color y de asombro en el mercado de Santo Domingo. Nos vendieron de todo, nos pidieron y nos hicieron reír en Tzotzil. Y toda esta magia apenas prefiguraba la verdadera aventura.
El lunes 9 de mayo llegamos temprano el CBTis 92, una extensa escuela de 1,400 alumnos en un solo turno, limpia y agradable, con amplios salones y grandes espacios. En medio de un largo puente (el 5 de mayo fue jueves y el 10 martes), y con una huelga docente en ciernes, encontramos la escuela bullendo de jóvenes conversando, jugando fútbol y voleibol. Juan Carlos respiró aliviado. Estaba muy preocupado por la asistencia. Encontramos a Juan José, y nos dirigimos con él a la oficina del vice-director, quién nos dio la bienvenida. Fuimos a instalar las computadoras y los proyectores. Decidimos dar dos pláticas simultáneas en dos salones distintos.
A las 10 de la mañana fue la inauguración oficial del evento. En el salón audiovisual atiborrado de estudiantes, sentados y de pie, nos sentamos en el presidium los cuatro que íbamos de México, junto al vice-director y a Juan José. Detrás nuestro un gran cartel en la pared de madera anunciaba el evento en el marco del Año Internacional de la Física. El vice-director nos presentó calurosa y amablemente. Alejandro Frank agradeció la hospitalidad, y dio inicio a las pláticas. Un grupo de 60 o 70 estudiantes se fue conmigo a otro salón, donde escucharon una presentación sobre Tecnologías Cuánticas. Los jóvenes estaban interesados y ávidos de conocimientos. Varios de ellos tenían información precisa sobre temas como el tamaño de los átomos, o la edad del universo. Al mismo tiempo Mayo presentó una conferencia sobre los láseres y el nanomundo, seguida por otra de Alejandro sobre Dimensiones adicionales en el universo. A las 11:45 nos reunimos todos nuevamente en el auditorio principal, donde estaba transcurriendo la sesión de preguntas al final de la plática de Alejandro, que fue generalizándose a preguntas a los tres profesores sobre temas variados.
Una hora y media después seguíamos allí, intentando responder a las preguntas de estos jóvenes insaciables. ¿Qué es el tiempo? ¿El vacío, esta vacío? ¿Por qué los cuerpos se atraen por la fuerza de gravedad? ¿Qué son los fotones? Los jóvenes han estado leyendo, en algunos cursos y en un taller fuera de clases, con Juan José, varios libros de la serie La Ciencia para Todos. El más discutido es La Vida, el Tiempo y la Muerte, de Marcelino Cereijido. Una estudiante acaba de regresar de un encuentro en la ciudad de México con Cereijido, al que se hizo acreedora por un excelente ensayo.
Al terminar las preguntas cada uno de nosotros es rodeado por una nube de chicas y chicos entusiastas. Empiezan las preguntas más personales. Entiendo las matemáticas pero soy un caos para la física (¿Será que la física de ese nivel es poco más que un largo recetario?). Me interesa la biología. Quiero llegar a estudiar ciencias pero tengas malas calificaciones. ¿Cómo vuelan las mariposas? Les dejamos nuestras direcciones de correo electrónico, el compromiso de Juan Carlos de servir de enlace permanente.
Estamos muy emocionados por la calidez, impactados por su interés, y por sus lecturas. Se notan, claros como el agua, el trabajo y el cariño de un profesor que ama enseñar, que enseña a pensar y a cuestionar. Estos muchachos tienen abiertas las puertas del mundo, con esa actitud y ese entusiasmo. Los invitamos a la ciencia, a compartir nuestra pasión. Les contamos que hay un lugar en la comunidad científica mexicana para aquellos que sientan el llamado, las ganas y las fuerzas.
A la 1:30 debemos huir para llegar a tiempo a una entrevista radial, en el noticiero de la XEWM. Compartimos nuestras impresiones con el conductor del programa de radio, Hugo Robles, durante la entrevista transmitida al aire. El programa Adopte un Talento (Pauta), un sueño aún en construcción, es anunciado en San Cristóbal.
Sigue una deliciosa comida con Juan José y Carmen en su casa, con esa vista majestuosa del valle, su jardín lleno de árboles plantados por ellos mismos. Mayo le cuenta a Juan José sobre las olimpíadas de física, pues sus muchachos ya participan en la de matemáticas y en los ensayos de La ciencia para Todos. No paramos de platicar, soñamos muchos más planes, una visita de Juan José y algunos de sus muchachos a la UNAM, incorporarlos al programa Jóvenes hacia la Investigación. El programa PAUTA nos ronda una y otra vez.
Regresamos llenos de juventud, de sueños y de esperanzas. Ya vimos cuánto se puede hacer, cuando el entusiasmo de algunos estudiantes, profesores de prepa e investigadores se combina. Hay tanto por hacer, es tan lindo compartir el entusiasmo, promover la vocación y la cultura científica. ¿Quién se anota para las próximas pláticas? ¿Quién nos invita?
Jorge G. Hirsch
Instituto de Ciencias Nucleares, UNAM
Ciclo de Conferencias del Año Internacional de la Física
La UNAM en Morelos
Durante este Año Internacional de la Física la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha desarrollado una extensa actividad de divulgación. En particular ha organizado un gran número de conferencias en sus instalaciones, desde las entidades académicas de bachillerato hasta las de posgrado pasando por las de divulgación y licenciatura, en la Ciudad de México.
Una actividad que se desarrolló dentro del Año Internacional de la Física, fue un ciclo de Conferencias en el Estado de Morelos. Hay que recordar que la UNAM tiene entidades académicas en varios estados de la República. Entre ellos destacan, relacionadas con la Física, el Centro de Ciencias Físicas (CCF) y el Centro de Investigación en Energía (CIE) ubicados en el Estado de Morelos.
Las actividades comenzaron el día 18 de marzo un día después de celebrarse los cien años del envío del artículo de A. Einstein sobre el efecto fotoeléctrico a los Annalen der Physik con una mesa redonda sobre el tema en el CIE. En esa mesa redonda participaron los Drs. Jorge Flores y Jaime de Urquijo del CCF y Mariano López de Haro del CIE. A la mesa redonda asistieron más de 100 estudiantes de licenciatura y posgrado y académicos de la UNAM. El Dr. Flores comentó aspectos relevantes de la vida de Einstein antes de integrarse plenamente al mundo académico, el Dr. Urquijo enfatizó los aspectos experimentales y de aplicación actual del efecto fotoeléctrico y el Dr. López de Haro puntualizó los aspectos termodinámicos del artículo de Einstein y de la diferencia entre el efecto fotoeléctrico y el fotovoltaico. Además de esta mesa los integrantes del Comité de Conferencias, Drs. Sergio Cuevas y Antonio del Río, en colaboración en este caso con la Dirección de Educación Media Superior de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEMor) organizaron el ciclo de "El año internacional de la Física: La UNAM en Morelos". En este ciclo se impartieron 22 conferencias entre los 10 planteles del ciclo de bachillerato del la UAEMor. Es importante destacar que la mayoría de estos planteles están ubicados en ciudades del interior del Estado. Así los investigadores del CCF y CIE se trasladaron a las ciudades de Puente de Ixtla, Jojutla, Tlaltizapan y Cuautla para impartir a más de 50 estudiantes, en promedio, sus pláticas. Estas conferencias versaron sobre muy diversos temas como: nanotecnología, energías renovables, movimiento browniano, velocidades extremas, física atómica, el magnetismo terrestre, física computacional, física de fluidos, relatividad, caos, aspectos matemáticos de óptica, entre otros, Otro aspecto importante que debe ser considerado es el hecho de que en algunos planteles fue notorio que no había una tradición de organizar este tipo de actividades, y por lo tanto los estudiantes no saben como responder a ellas. Con este último punto en mente, debemos considerar el hacer este tipo de acciones con mayor frecuencia. De esta manera es urgente que las instituciones académicas dediquen un mayor esfuerzo en la realización de este tipo de actividades para hacer una difusión real del quehacer de los físicos en todas las ciudades del interior de la República.
| Ciclo de Conferencias del Año Internacional de la Física en el Estado de Morelos | ||
| Preparatoria Diurna 1, Cuernavaca Contacto en la Sede: Héctor Poblano Sánchez |
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| Fecha | Conferencista | Título |
| Mayo 8 | Dra. Guadalupe Huelsz | Cocinando con el SOL |
| Mayo 9 | Dr. Francois Leyvraz | ¿Cómo sabemos que hay átomos? |
| Mayo 10 | Dr. Hernán Sarralde | Movimiento Browniano: Einstein, hormigas borrachas y |
| Preparatoria Vespertina 1, Cuernavaca Contacto en la Sede: Profr. Nahum Santana Luviano |
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| Mayo 3 | Dr. Sergio Cuevas | El imán que la tierra tiene adentro |
| Preparatoria Diurna 2, Cuernavaca Contacto en la Sede: Profra. Laura Osomio Almaraz |
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| Mayo 24 | Dr. Luis Mochán | Velocidades Extremas |
| Mayo 24 | Dr. Miguel Robles | Física en computadora |
| Mayo 24 | Dr. Mariano López de Haro | Un cuento a cerca de la Energía |
| Preparatoria Vespertina 2, Cuernavaca Contacto en la Sede: Profra. Elsa Susana García Guillén |
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| Mayo 2 | Dr. Luis Mochán | Velocidades Extremas |
| Mayo 3 | Dr. Miguel Robles | Física en computadora |
| Preparatoria Diurna, Cuautla Contacto en la Sede: Profr. Adrián Reyes Sibaja |
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| Mayo 13 | Dr. Mariano López de Haro | Un poco de física: jugando con agua y otros fluidos |
| Preparatoria Vespertina Cuautla Contacto en la Sede: Profr. Arturo Troncoso |
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| Mayo 13 | Dr. Alejandro Morales Mori | La física en el mundo moderno |
| Mayo 20 | Dr. José Recamier | Manipulación de átomos con luz |
| Mayo 27 | Dr. Antonio del Río | El nanomundo: la importancia de lo pequeño |
| Preparatoria Tlaltizapán Contacto en la Sede: Profr. Vicente Terán Quezada |
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| Abril 20 | Dr. Hernán Sarralde | Movimiento Browniano: Einstein, hormigas borrachas y |
| Abril 20 | Dra. Guadalupe Huelsz | Cocinando con el Sol |
| Preparatoria Puente de Ixtla Contacto en la Sede: Profra. Gabriela Molina Villegas |
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| Abril 19 | Dr. Antonio del Río | La energía que el Sol nos regala |
| Abril 21 | Dr. Antonio M. Juárez | Aplicaciones prácticas de la relatividad y las |
| Técnicos Laboratoristas Contacto en la Sede: Profr. Jorge Peralta Sámano |
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| Abril, 12 | Dr. Raúl Retchman | Einstein y el movimiento browniano |
| Abril, 13 | Dr. Luis Benet | Caos, billares y la planeación de viajes espaciales |
| Abril, 14 | Dr. Bernardo Wolf | Pentagramas de Colores |
| Preparatoria Jojutla Contacto en la Sede: Profra. Patricia Bustos Álvarez |
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| Abril 26 | Dr. Antonio del Río | El nanomundo: la importancia de lo pequeño |