CALENTAMIENTO GLOBAL
Tenemos que evaluar el riesgo independientemente de que tengamos o nó la certeza de que pueda suceder:
Dr. Mario Molina

Nada más tenemos un planeta, advirtió el Premio Nobel en impactante conferencia magistral impartida en el Politécnico en el marco de las jornadas por el Año Mundial de la Física.

El Dr. Mario Molina, Premio Nobel de Química 1995, por primera ocasión tuvo contacto directo con la comunidad politécnica al dictar una conferencia magistral en el auditorio A de la Unidad Cultural de Zacatenco el pasado 6 de octubre con el tema: El impacto de las actividades humanas en la atmósfera, la cual fue presenciada por autoridades y varios millares de estudiantes, maestros y trabajadores del IPN que llenaron totalmente este recinto así como el auditorio B de la misma unidad y las 11 salas de educación continua del Instituto en otros tantos estados de la República.

El distinguido invitado inició su conferencia abordando el problema del agujero de ozono en la Antártica explicando con detalle cómo se introdujeron los compuestos clorofluorocarbonados (CFC's) en la industria, los procesos químicos que provocan en la atmósfera y el impacto de sus descubrimientos --junto con Sherry Rowland-- en 1974 sobre la aniquilación del ozono en la estratosfera, que condujeron a la firma en 1987 del Protocolo de Montreal sobre Substancias que Vacían la Capa de Ozono.

Después tocó el problema del calentamiento global. Luego de explicar el mecanismo físico-químico que hace posible el equilibrio en el clima de la Tierra y permite que florezca la vida en ella, y de mostrar los datos científicos disponibles hasta el momento sobre los factores que perturban este equilibrio, los cuales indican que la cantidad de CO2 --y de otros gases de efecto invernadero como el metano (CH4) y los óxidos nitrosos (NO2)-- en la atmósfera ha aumentado muy recientemente lo mismo que la temperatura promedio de la superficie del planeta, el Dr. Molina planteó las siguientes preguntas: ¿Le está pasando algo de importancia al medio ambiente. ¿Es consecuencia de actividades de la humanidad? ¿Es necesario que la humanidad haga algo al respecto? Si ese es el caso, ¿cómo deberá resolverse el problema?

Recordó que en 1988, la ONU integró un grupo de trabajo que se llama Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) para evaluar la información científica, técnica y socioeconómica relevante para comprender los riesgos por el cambio climático inducido por el hombre.

El Dr. Molina dio a conocer un informe reciente sobre las conclusiones de un panel del IPCC, llamado TAR-1, en las que se afirma:

Advirtió que si aceptamos que existe conexión entre aumento de temperatura y de concentración de gases de efecto invernadero, entonces podemos hacer predicciones. Aquí es donde entran los modelos, que --dijo-- tienen que estar muy cerca de la ciencia básica para que realmente les tengamos confianza.

Para hacer notar la gravedad que conllevan las conclusiones enunciadas, explicó que un cambio de 5 a 8 °C en la temperatura promedio del planeta es gigantesco; es un cambio como el que hubo entre una época glacial y una interglacial.

Aceptó que hay incertidumbres, que el clima del planeta es tan complicado que la ciencia no está suficientemente avanzada como para tener certidumbre de cómo va a cambiar el clima, pero lo que podemos hacer es formular lo que llamamos escenarios.

No tenemos la certeza de que vaya a cambiar 2 o 3 °C, pero hay una probabilidad significativa de que vaya a cambiar 5 °C la temperatura media del planeta, y esto es un riesgo muy grande, porque aquí nada más tenemos un planeta.

Concluyó categórico: tenemos que evaluar el riesgo, independientemente de que tengamos o no la certeza de que pueda suceder.

Informó que movido por su preocupación por los problemas ambientales, recientemente abordó --junto con otros colegas-- un proyecto titulado Estudio de Calidad Global del Aire.

Dentro de este proyecto, además de analizar la naturaleza y los procesos químicos de la contaminación urbana --como la de la Ciudad de México-- se estudió la dinámica de la propagación de esta contaminación mediante satélites, probándose que ésta se traslada de un continente a otro en tiempos del orden de una semana.

Las conclusiones de este estudio las resumió así: hay una conexión importante entre la contaminación que normalmente llamamos contaminación local de aire y la contaminación global; esta contaminación de la que hablo ya está claramente adquiriendo proporciones globales.

Al final de su extraordinaria exposición, se dirigió directamente a los jóvenes politécnicos: es un reto para ustedes, que tienen que enfrentar. ¿Cómo vamos a hacerle para aumentar el nivel de vida, para apoyar el desarrollo económico de toda la fracción de la población que todavía no está incorporada al primer mundo?

Todos tienen derecho a una mejoría en su calidad de vida; pero no tenemos un modelo adecuado; no podemos hacerlo de la misma manera que lo han hecho los países desarrollados porque nuestro planeta es demasiado pequeño; no puede absorber las emisiones que serían consecuencia de ese incremento; a menos que cambiemos la manera como se haga. Ese es el reto, precisó.

Por eso es tan importante pensar en usar la energía más eficientemente; en usar energía renovable. Pero hay que desarrollar también nuevas tecnologías. No tenemos la solución a mano para este reto tan grande, pero sí tenemos ya una dirección muy importante en la que tenemos que avanzar.

Cómo piensa y en qué piensa

El Dr. Leopoldo García-Colín Scherer, uno de los fundadores de la Escuela Superior de Física y Matemáticas del IPN, hizo la presentación del Dr. Mario Molina.

Quiero hablar de Mario Molina a través de su trabajo porque es muy interesante ver cómo piensa y qué piensa una personalidad que ha dejado una trayectoria que ahora es justo evaluar, advirtió al iniciar su participación.`

Primera aportación

En 1974 publica --con S. Rowland-- su célebre trabajo en Nature en el que se anunciaba que los CFC's no eran tan inofensivos como se había supuesto. Sujetos a la acción de la luz solar y otros agentes químicos de las capas superiores de la atmósfera, producían reacciones químicas que tenían un efecto muy nocivo sobre el ozono.

A partir de ese trabajo y los demás de la siguiente década y media, siguió pensando en la físico-química de la atmósfera, aunque el mayor énfasis que puso en su trabajo tuvo que ver con la cinética-química, los mecanismos de reacción entre los muchos gases que hay en la atmósfera en presencia del ozono y de la luz solar; se centró fundamentalmente en ver cómo la capa de ozono de la Antártica era afectada por esos mecanismos químicos.

Enfoque global e interdisciplinariedad

Sin embargo, a medida que avanza su trabajo, hacia fines de los 80s y principios de los 90s, el agujero de ozono en la Antártica empieza a sufrir ciertas variantes; aparece la palabra troposfera primero y luego la atmósfera. Esto es, sin abandonar la parte básica de la investigación, empieza a ampliar sus objetivos; deja a un lado el problema puntual del ozono en la Antártica y empieza a preocuparse cómo la cinético-química de todos estos compuestos afecta no sólo la troposfera sino la atmósfera.

En el momento que toma esa decisión, se enfrenta con un problema, que es tener que incorporar en la físico-química de la atmósfera otras ciencias: la geofísica, la geoquímica, la meteorología. Ya no sólo la atmósfera concebida como un ente estático, sino que viene a ser lo que es, un sistema dinámico. Y toda esta conjunción de trabajos empieza a alcanzar otros objetivos; empieza a ser mucho más regional y global.

La modelación y la predicción

Para poner de relieve otra aportación de Mario Molina, el Dr. García-Colín recordó una frase del propio Premio Nobel en un evento científico en la Ciudad de México: "lo complicado que es el planeta y la estrecha relación que existe entre los problemas de contaminación a nivel regional y global es importante. En el estudio de estos fenómenos se han involucrado a una gama de especialidades tanto para entender el funcionamiento del planeta, las particularidades de los fenómenos metereológicos y climáticos en escalas muy grandes, como para conocer el comportamiento individual de las moléculas. Por ello, debemos estar muy cerca de las fronteras de la ciencia para poder tener confianza en la modelación de estos fenómenos y en las predicciones que de ellas surjan.

Para hacer ver la trascendencia de estas tesis de Mario Molina, el Dr. García-Colín comentó dos artículos publicados en Science en el mes de septiembre, uno con el título La pena que sentimos los científicos cuando tenemos la razón: Nueva Orleáns, en el que se expone que lo ocurrido en esa ciudad al paso de Katrina, había sido predicho desde los 90s; y el otro artículo con el título ¿Es Katrina el precursor de ciclones de gran magnitud provocados por la influencia del hombre en el aspecto global del clima del planeta?

Esas son dos muestras --dijo-- de la importancia que tiene un trabajo de esta naturaleza. Él quizá no esté dedicado a la parte específica de los ciclones pero cuando habla del comportamiento global del clima del planeta, tiene en mente fenómenos de esta naturaleza.

Otra más

Otro aporte, es la revolución que han generado actividades como la de Mario Molina en los departamentos de Química de los centros de educación de los Estados Unidos. Citó la revista Chemical and Engineering News, donde en por lo menos tres editoriales escritos por prestigiados químicos norteamericanos, se ha puesto en duda la subsistencia de los departamentos de química tradicionales. De hecho --señaló-- han propuesto que esos departamentos se llamen de ciencias moleculares.

El Dr. Mario Molina cerró su conferencia respondiendo a algunas de las decenas de preguntas que le formularon los politécnicos, quienes le despidieron con una prolongada ovación y un impresionante huelum.

M. en C. Modesto Cárdenas García
Decano de la ESFM del IPN


Annus Mirabilis en el XXII International Congress of History of Science

El pasado mes de julio se llevo a cabo en Beijing, China el XXII International Congress of History of Science. Debido a la celebración del Año Internacional de la Física, el Congreso organizó actividades para unirse a los festejos del centenario de la publicación de los primeros trabajos de Albert Einstein sobre relatividad. Entre las actividades se encuentran: varios simposios, conferencias plenarias, una exposición en el Science and Technology Museum, la proyección de videos (Einstein -- Poincaré-The Dragons Ascent, por mencionar un ejemplo), etcétera.

Las conferencias plenarias fueron dictadas por connotados físicos chinos:

Entre los simposios que se organizaron sobre relatividad en encuentran:

  1. In Commemoration of the Centennial Anniversary of the Creation of the Theory of Relativity.
  2. Einstein in Context Perspectives on Einstein as Scientific Icon, Public Figure and Political Man.
  3. Einstein Studies

Dentro de estos simposios se presentaron conferencias relacionadas con los temas: introducción, difusión y desarrollo de la relatividad en diversas partes del mundo; algunas de éstas fueron: The Reception of Einstein and Relativity in China 1917-1979 (Danian Hu), Einsteins Kyoto Address and the Reception of Relativity in Japan (Seiya Abiko), The theory of relativity in Russia and the USSR (S. Vladimir P. Vizgin, Natalia V. Vdovichenko), Some historical analysis for translating and publishing of the Collection of Einstein in China (Liu Bing), The divided Einstein: The Einstein Centenary in East and West German (Dieter Hoffmann), Einsteins Changing Ideological Image in Italy under Fascism (Arcangelo Rossi), Did Einstein visit Bratislava or not? (Juraj Sebesta), The Introduction of Relativity in Mexico (M. Paz Ramos), The Criticism on Einstein during the Cultural Revolution in China (Huakai Hu).

Sin duda, el tema de la relatividad promovió un intercambio cultural muy enriquecedor y China estuvo en el centro de la discusión.

María de la Paz Ramos
CEIICH, UNAM