Más allá de las nubes
Candelario Pérez Rosales
Instituto Mexicano del Petróleo



El 14 de octubre de 1957, la Unión Soviética puso en órbita su primer satelite artificial, al que llamó Sputnik I. El mundo quedo estupefacto. Un pais arrasado por las huestes hitlerianas durante la Segunda Guerra Mundial, emergia de los escombros y, en unos cuantos añs, se convertí en una potencia tecnológica de primer orden. Ese dí los radiodifusoras interrumpieron su programación habitual para enviar al aire la fantastica noticia. La Unión Soviética tomaba la delantera a los Estados Unidos en la carrera espacial, al hacer circular, en órbita terrestre, una esfera instrumentada de 58 centimetros de dímetro y 84 kilogramos de peso.

Hazana increible. La ,as espectacular del siglo. El anunció vigoroso y desafiante del nacimiento de una nueva superpotencia. Un golpe demoledor al orgullo estadounidense. Fue el principio de la era espacial.

La conquista del espacio fue una epopeya de la imaginación, cuyos capitulos más brillantes fueron escritos por tres personajes legendarios: un visionario, un analista teorico y un constructor.

A finales del siglo XIX, en la Rusia zarista, un profesor de escuela miraba al cielo. Cavilaba. Pensaba en la posibilidad de viajar más allá de las nubes, más allá de la atmósfera, más allá de la Luna, ".. Es posible... es posible..". mustiaba este profesor llamado Kostantin E. Ziolkovsky. Era un sonador. En 1903, publico sus cavilaciones en una obra titulada La investigación del Espacio Cosmico Mediante Maquinas a Reacción. Sus ideas eran revolucionarias; proponí el uso de cohetes impulsados por combustible líquido para viajar más allá de la atmósfera terrestre. Nadie, antes de Ziolkovsky, habí expresado en forma tan clara, y tan certera, la manera de eludir la gravitación terrestre para viajar por el espacio. Sus fantasticas concepciones abrieron el camino a las estrellas.

Veinte añs despues, en 1923, Hremann Oberth, un fisico aleman, publico su libro El Cohete hacia el Espacio Interplanetario. Ciencia Pura. Fue el primer tratado matematico sobre la la mecanica de los vuelos espaciales. Esta obra maestra del pensamiento produjo efervesencia. conmocionó a Europa. Inspirada en las ideas de Oberth, en 1927 se formo, en Alemania, la Sociedad para Viajes Espaciales. Se hacín los primeros intentos de pasar de la teorí a la práctica.

En 1933, Hitler subió al poder: la militarista Alemania en mañs de un paranoico. DE un loco. con su retórica de merolico de mercado, inflamo el nacionalismo de las masas. Proclamó la superioridad de la raza aria y arrastroa Alemania a una guerra sin sentido.

En un ambiente de euforia belicista, se creo, en 1937, en la lejaní de Peenemunde, en el Baltico, el más formidable centro de investigaciones para el desarrollo de maquinas a reacción. Ala cabeza del grupo de técnicos y científicos quedo Wernher vonBraun, un ingeniero de habilidad tecnica excepcional, y un gran conocedor de las ideas de Oberth y Ziolkokvsky. Trabajando en absoluto secreto, bajo la presión de los rudos militares, el grupo de Peenemunde logro perfeccionar los cohetes impulsado por combustible líquido. La culminación de sus freneticos esfuerzos fue la V-2, terrible bomba voladora.

Cuando la Alemania nazi empezaba a comprende que la Segunda Guerra era una causa perdidad, la ciudad de Londre sintió en carne propia el poder destructor de las V-2. Era la venganza de Hitler. Los infernales y misteriosas bombas volaban tan alta, y atal velocidad, que no habí posibilidad de defensa.

A mediados de 1957, algunos detalles sobre la construcción de cohetes llegaron a las manos del grupo de fisica de San Luis Potosi. Gustavo del Castillo, director de la EScuela de Fidica, penso que la puesta en marcha de un programa para el diseño y construcción de cohetes ayudarí al estimular el gusto por la fisica experimental entre los alumnos. Asi fue como se inició un modesto proyecto para el desarrollo de cohetes que pudieran llegar más allá de las nubes y en el que los estudiantes deberín participar con su poder creativo y habilidad manual.

Esquema del cohete SCT-1. Archivo SMF

Cuando la Unión Soviética inuguró la Era Espacial, el grupo potosino ya habí estado trabajando durante tres meses en el proyecto. Una frí manaa de del mes de noviembre, en un campo de golf situado a catorce kilometros al noroeste de San Luis, se hizo el primer intento de elevar un cohete de combustible solido, pero el artefacto exploto en la torre de lanzamiento, sin que se hubiera elevado un solo centimetro. Esa misma manana, se hicieron otros dos intentos con resultados desastrozos.

La base de lanzamiento se encontraba en un extremo del campo de golf. Una alambrada de puas separaba la propiedad privada del terreno circundante: una agreste planicie de palmas y chaparrales. Ese terreno inhabitado estaba destinado a recibir el impacto de los primeros cohetes lanzados en México.

Las instalaciones eran modestas. Una estructura metalica de cuatro metros de altura serví de torre de lanzamiento. Para estar a salvo de posibles explosiones, a treinta metros de la torre se habí excavado un amplio refugio, en forma de trinchera rectangular, que estaba cubierto por gruesos tablones de madera. Alli se estableció un rudimentario centro de control y observación.

Los cohetes que explotaron aquella mananna de noviembre eran de pequena escala: 75 centimetros de longitud y 2 centimetros de diametro. Su misión era probar el poder de propulsión del combustible.

Un mes despues de los fracasos iniciales, el 28 de diciembre de 1957, tuvo lugar el primer lanzamiento exitoso. Ese dí, un cohete de 8 kilogramos de peso y 1.70 metros de longitud se elevo hasta una altura de 2,500 metros, ante la euforia desbordante de maestros y alumnos. La pequena maravilla habí desarrollado un empuje de cien kilogramos. Por primera vez en México se lanzaba un cohete con fines científicos.

Con este experimento se inició un programa que no tení grandes pretensiiones. Uno: se querí satisfacer la"curiosidad cientifica" de construir objetos que pudieran elevarse más allá de todo precedente. Dos: se intentaba aprovechar los artefactos para provocar la lluvia, mediante la detonación de cargas explosivas en el seno de las nubes. Tres: se deseaba estimular el desarrollo de instrumentación en miniatura y dispositivos de telecontrol. Pero el programa nunca llego a cumplirse, quedo truncado a la mitad del camino.

El diseño del cohete era muy simple. El cuerpo principal que serví de dispositivo de combustible y camara de combustión, estaba hecho de tuberia de acero para altas presiones, de 1.10 metros de longitud, 5 centimetros de diametro y 1.6 milimetros de espesor. El combustible consistí de una mezcla de azufre y zinc en polvo, en la proporción de 25:75 en peso. Los gases de la combustión era expulsados a traves de una tobera de acero inoxidable. En la parte inferior, tení tres aletas de aluminio para la estabilización del vuelo. La cabeza del cohete estaba formada por una camara cilindrica de alumninio rematada por una ojiva solida de madera. (Esta camara serí usada para alojar un paracaidas en experimentos posteriores.) Adheridos al cuerpo principal, habí dos pabrazaderas metálicas que servian para guiar el cohete por el riel de deslizamiento de la torre de lanzamiento.

Cuatro mese despues del primer vuelo exitoso, se llevo a cabo el segundo lanzamiento. Para ese tiempo, ya se habín hecho algunos avances importantes en el diseño del cohete. Asi, por ejemplo, se habí incorporado un paracaidas y un ingenioso dispositivo electromecanico para desplegar el paracaidas cuando el cohete iniciara el decenso, despues de haber alcanzado su altura maxima. Este dispositivo era accionado por una explosión controlada por un interruptor gravitacional.

La prueba fue una de las experiencias más estimulantes de los primeros tiempos de la coheterí en San Luis Potosi. El cohete inició su ascenso a una velocidad zumbante y se perdió de vista casi de inmediato. En lo alto resplandecí el azul intenso del cielo primaveral. Luego, repentinamente, en las profundidades del cenit apareció una tenue nubecilla blanca. Eran los residuos de la explosión que acababa de liberar al paracaidas a 2,000 metros de altura. Unos minutos despues, el cohete se hací visible de nuevo. SE bamboleaba suspendido del paracaidas en su lento vuelo de descenso a tierra. Con este experimento, el potencial de cohetes se ampliaba considerablemente: se abrí asi la posibilidad de utilizar esos artefactos como sondas recuperables para la detección, a grandes alturas, de radiaciones extraterrestres.


Participantes en la construcción del primer cohete de la Escuela de Física de la UASLP

La experimentación con cohetes no fue una actividad continua. El período inicial, dominado por el entusiasmo de Gustavo del Castillo, duro tan solo una no. Luego vino una larga etapa de decaimiento que se extendió por cuatro añs. Pero a principios de 1963 surgió un movimiento renacentista que produjo la serie de cohetes bautizados como Zeus. Esta epoca, que fue impulsada por el empuje de Juan F. Cardenas, profesor y exalumno de la Escuela de Fisica, inició el 3 de abril de 1963, con el lanzamiento del cohete Zeus 1 de una etapa, y culmino en mayo de 1967, con el lanzamiento de un cohete de dos etapas que alcanzó una altura de 10 kilometros.

Aunque en el aspecto científico los aportes fueron magros, en el dominió de la publicidad las cosechas fueron abundantes. La prensa local y nacional dejaron testimonios perenes de los primeros lanzamientos: descripciones detalladas de los experimentos y fotografias espectaculares que dieron la vuelta al mundo.

Por el tiempo en que el grupo potosino hacia sus primeros intentos de elevar un cohete en sus instalaciones del campo de golf, en la ciudad de México un grupo coordinado por Walter C. Buchanan, entonces Secretario de comunicaciones y Transportes, se reunia semanalmente en un restaurante de la colonia Narvarte para discutir la posibilidad de construir cohetes impulsados por combustible líquido. La primera reunión tuvo lugar el lunes 25 de noviembre de 1057.

Despues de dos meses de estudios, suenos y deliberaciones, se inició el diseño de un cohete que usara alcohol etilico como combustible y oxigeno líquido como comburente. La idea basica que estaba en la mente de los disenadores era aprovechar algunas de las experiencias que los alemanes habian tenido durante el desarrollo de las mortiferas V-2. Esta etapa del proyecto quedo concluida en un períodox de tres meses.

El laborioso trabajo de construcción se llevo a cabo de mayo de 1958 a julio de 1959, en un modesto taller de la colonia Portales. En su froma final, el cohete tenia una longitud de 4.50 metros, un diametro de 40 centimetros y un peso total de 200 kilogramos incluido el combustible. El motor y los tanques de almacenamiento de fluidos eran de acero inoxidable al cromo niquel, y el revestimiento del cohete era de aluminio.

Las pruebas estaticas del motor se realizaron en las proximidades del pueblo de San Bartolome, en la sierra de xochimilco. cuando se tuvo la seguridad del triunfo, el cohete fue lanzado en las afueras de la Hacienda La Begona, en el estado de Guanajuato, el 24 de octubre de 1959. La pequena V-2 mexicana, bautizada como SCT-1 alcanzó una altura de 4,000 metros.

Un añ despues, el 1 de octubre de 1960, se lanzó el cohete SCT-2, que incorporaba algunas mejoras tecnicas, entre ellas el uso de aletas superiores, ademas de las inferiores, para darle mayor estabilidad de vuelo. Se dice que subió 25 kilometros.

Cuando se inició la decada de los sesenta, había euforia coheteril en algunos puntos del pais. Para canalizar, coordinar y estimular las actividades espaciales, el 31 de agosto de 1962 se creo, por decreto del presidente Lopez Mateos, la Comisión NAcional del Espacio Exterior (CNEE). El grupo que se había formado dentro de la Secretaria de Comunicaciones y Transportes fue absorbido por la CNEE.

En su libro Las Actividades Espaciales en México: una revisión Critica (Fondo de Cultura Económica, 1966), Ruth Gall dice:"Despues de su incorporación a la CNEE en 1962, el grupo de coheteria lanzó un primer cohete de combustible solido, Tototl, que alcanzó una altura de 22 km. subsecuentemente, se experimento con el cohete Mitl, que tenia una capacidad de carga util de 8kg. El primero de esta serie (Mitl I-op) fue lanzado en 1967 y alcanzó 50km de altura; despues, el Mitl II, lanzado en 1975, alcanzó 120 km. Estas pruebas se efectuaban desde un camión-rampa en Cuahiniquilpan, Guerrero. En los añs setenta se inició tambien la construcción de una base de lanzamiento en la misma localidad.."


Foto aparecida en el periódico El Heralfo de San Luis Potosí, el 3 de abril de 1963.

La idea de la construcción de una base de lanzamiento no era nueva. En 1963, cuando yo estaba a cargo de la Escuela de Fisica de la UASLP, recibi un inesperado y misterioso telegrama. El ingeniero Porfirio Becerril B., miembro de la CNEE, invitaba al grupo potosino a una reunión de trabajo en la Ciudad de México. La entrevista tuvo lugar en su oficina. La entrevista tuvo lugar en su oficina de la Secretaria de comunicaciones y Transportes.Porfirio Becerril apoyaba la idea de construir un centro nacional para el lanzamiento de cohetes. En la charla se hablo de los desiertos que rodean el norte del estado de San Luis Potosi como posibles lugares para las instalaciones.

Un tiempo despues, hicimos un viaje exploratorio. En un desvencijado jeep, de la compania minera ASARCO, recorrimos las inmensas planicies aledanas a Charcas, donde aun quedaban vestigios de la grandeza minera de otros tiempos. Nos abrimos paso por un suelo duro y pedregoso, donde reinaba la gobernadora. Era una tarde otonal de intenso frio. Ni un hombre, ni un animal, ni un ruido extrano. Solo el rugir del jeep que brincoteaba sin rumbo fijo, como una fiera desbocada. No había duda. Ese era el lugar ideal para una base de lanzamiento. Pero la idea de que algun dia ese paramo inhospito pudiera convertirse en un pujante centro de actividades espaciales parecia una carga demasiado pesada. Una ilusión inalcanzable.

Asi fue. La ilusión se desvaneció en una implosión silenciosa, como el colapso de una burbuja sobrepresionada.