Marcos Moshinsky
Medalla Wigner 1998
Eugene Paul Wigner (1902-1996) fue uno de los más
brillantes
Físicos teóricos del Siglo XX. Sus aportaciones se extendieron a casi
todos los campos de esta ciencia, pero, en particular, al uso de conceptos
de simetría para derivar importantísimos resultados en mecánica cuántica
y en relatividad, recibiendo por ello, entre muchos otros, el Premio
Nobel 1963. A la técnica matemática que se utiliza por estudiar esas
simetrías se le conoce con el nombre de teoría de grupos.
Hace 25 años, por la importancia de esa técnica, se iniciaron los
ciclos de congresos anuales que llevan el nombre de ``Teoría de grupos
y sus aplicaciones en la física'' y que tuvieron lugar en casi todos
los puntos del planeta.
Hace varios años, por conveniencias de organización, el congreso anual
se dividió en dos partes: en los años pares con su nombre anterior,
y en los nones con el de ``Simposio Wigner''. Simultáneamente se creó
la medalla de oro Wigner que se da cada dos años y que se ha convertido
en el reconocimiento internacional más alto para los que trabajan
en el campo mencionado.
El 14 de julio de 1998, en el Congreso de Teoría de Grupos y sus Aplicaciones
en Hobart, Australia, recibió la Medalla Wigner el Dr. Marcos Moshinsky.
Los anteriores galardonados, además del Prof. Wigner, fueron V. Bargmann
(1978), I.M. Gelfand (1980), Y. Ne'eman (1982), L. Michel (1984),
F. Gursey (1986), I.M. Singer (1988), F. Iachello (1990), J. Wess,
B. Zumino (1992), V. Kac (1994) y R.V. Moody (1996).
Es costumbre, en estas ceremonias, que alguna de las personas presentes
haga un resumen de la labor del galardonado que lo hizo merecedor
de la medalla, lo que lleva el nombre de Laudatio.
En esta ocasión correspondió al Prof. Pavel Winternitz, de la Universidad
de Montreal, Canadá, hacer esta presentación, la que aparece a continuación,
traducida al español.
LAUDATIO
P. Winternitz
Centre de Recherches Mathématiques
Université de Montréal
Es para mí un gran placer y honor el presentar este Laudatio para el
profesor Marcos Moshinsky en la ocasión en que le es otorgada la medalla
Wigner ``por su labor pionera en el uso de teoría de grupos en la física de
muchos cuerpos y por promover la ciencia en el mundo entero''.
Posiblemente todos los lectores conocen lo bien merecida que es esta
medalla. Honra a más de 50 años de excelencia científica y a las muchas
contribuciones importantes de Marcos Moshinsky en varias ramas de
la física. Particularmente apropiado a la recepción de la medalla
Wigner, es el hecho que mucho de su trabajo está unificado por la
aplicación sistemática de la teoría de grupos.
Me voy a permitir una pequeña disgresión. Me gustaría describir cómo
llegué a conocer las investigaciones de Moshinsky. Yo estudié física
en Leningrado (hoy San Petersburgo) en los años 1955-1960 y fui específicamente
enviado allí de Checoslovaquia (hoy República Checa) para estudiar
física nuclear. Aprendí mucha teoría de grupos, pero quedé con la
impresión de que la física nuclear teórica era un campo aburrido que
consistía en ajustar muchos datos espectroscópicos con modelos fenomenológicos
que contenía una multitud de parámetros. La investigación requerida
parecía consistir de pesados cálculos numéricos (hechos a mano, ya
que en esa época y lugar no había computadoras) y las matemáticas
empleadas parecían ser bastante elementales. En 1963 fui a trabajar
(y a desarrollar mi tesis doctoral) en el ``Joint Institute of Nuclear
Research'' en Dubna (entonces en la URSS y hoy de nuevo en Rusia).
Mencioné algo de mis impresiones sobre la física nuclear teórica al
asesor de mi tesis doctoral Yakov Abramovich Smorodinsky, el cual
se rio y me dijo: ``Por qué no lees los dos trabajos recientes de
Bargmann y Moshinsky en Nuclear Physics 1960 y 1961?'' Su título
era ``Teoría de grupos de osciladores armónicos I. Los modos colectivos
II. Las integrales de movimiento de la interacción cuadrupolo cuadrupolo''.
Estos dos artículos cambiaron mi punto de vista sobre la física nuclear
teórica. Me di cuenta de que era una bella ciencia. De que uno puede
hacer muchas cosas en forma exacta y otras aproximadamente, pero en
forma muy satisfactoria. Que implicaba matemática avanzada, y en particular
teoría de grupos, tanto de la variedad continua como de la discreta.
Los dos artículos con Bargmann no fueron ciertamente el principio
de la carrera científica de Marcos. Las lista de publicaciones contiene
251 de ellas, así como 5 libros.
Los dos artículos sobre teoría de grupos de osciladores armónicos
llevan los números 38 y 40. Fueron continuados por 4 artículos más
con el mismo título (y diferentes subtítulos), que realizó con Peter
Kramer (en 1966, 1968 y 1969). Esta serie de artículos describe una
teoría completa de los movimientos colectivos en los núcleos (o en
otros sistemas de n-partículas) haciendo uso del grupo básico
U (3n) (para n-partículas). Integrales de movimiento se construyen
en el álgebra envolvente del álgebra de Lie correspondiente.
Diferentes cadenas de subgrupos se introducen para describir diferentes
aspectos de la teoría. Por ejemplo la reducción U(3n) [subcj] U(3) x U(n) introduce la simetría U(3) del oscilador armónico de
3 dimensiones.
La reducción posterior U(3) [subcj]
O(3) [subc] O(2)
introduce el momento angular y su proyección. El grupo unitario U(n) de
n partículas se puede reducir usando la cadena canónica
U(n) [subcj] U(n-1) [subcj] U(n-2) ... [subcj] U(1).
Cuando se incluye el espín y el isoespín y, en
general, cuando se enfatiza el principio de Pauli, son más apropiadas otras
cadenas de grupos, en particular U(n) [subcj] O(n) [subcj]
Sn
"Sn-2 x S2, donde
Sn es el grupo de permutaciones de n partículas. El uso de
cadenas no canónicas se impone para la física de sistemas de multifermiones.
Crea, sin embargo, un problema matemático: una representación dada de U(n)
puede contener varias representaciones equivalentes de O(n) como bases de
funciones de representaciones irreducibles de U(n), que no están completamente
especificadas por la etiqueta asociada con la representación de un subgrupo.
Este es el notorio ``problema de la etiqueta extraviada'' (missing label
problem) en la teoría de representaciones de grupos. Para la cadena
U(3) [subcj] O(3) fue resuelto de una manera elegante por medio de
los estados de Bargmann-Moshinsky.
Una observación que aprendí de Marcos Moshinsky (aunque no estoy seguro que él
la originó), es ``Dos tipos de problemas existen en mecánica cuántica: los
irresolubles y el oscilador armónico. El objetivo es hacer pasar el problema
de una categoría a la otra''. Marcos logró este objetivo con gran éxito en
muchas ocasiones. Aquí debo mencionar dos series de artículos (con muchos
colaboradores), uno de ellos es la invariancia ante traslaciones y la
separación del movimiento del centro de masa en el esquema del modelo de capas
del núcleo. El otro es la calidad de las aproximaciones en problemas de pocos
y muchos cuerpos. En estos últimos los autores empiezan con un modelo soluble
y calculan las energías y las funciones de onda exactamente. Después resuelven
el mismo problema usando algunas aproximaciones bien establecidads (Hartree-
Fock, Born Oppenheimer y otros). Esto hizo posible establecer qué aspectos de
las aproximaciones son confiables y en dónde y cuando las aproximaciones
fallan.
El trabajo de Marcos sobre osciladores armónicos y sobre problemas
de muchas y pocas partículas está íntimamente relacionado con otras
áreas de su actividad científica (y con dos nuevos ciclos de publicaciones):
- Transformaciones canónicas en mec nica cl sica y cu ntica.
- Degeneración ``accidental'' de niveles de energía en mec nica cu ntica.
Las transformaciones canónicas en teorías clásicas implican transformaciones
en el espacio fase, y no exclusivamente en el espacio de configuración.
Por definición, conservan la estructura de Poisson de la teoría, y en
particular los paréntesis de Poisson entre las observables físicas.
Implícitamente estuvieron presentes en mecánica cuántica desde su inicio. Por
ejemplo, la simetría O(4) del átomo de hidrógeno fue usada por Pauli para
calcular el espectro de energía de dicho átomo. Las transformaciones canónicas
en mecánica cuántica fueron discutidas bajo ciertas restricciones en el libro
clásico de Dirac. El tema de transformaciones canónicas y su representación en
mecánica cuántica alcanzó su desarrollo más completo en el trabajo de
Moshinsky y sus colaboradores. Mencionaré aquí dos trabajos de 1971, escritos
en colaboración con C. Quesne sobre ``transformaciones canónicas lineales y
sus representaciones unitarias''. La restricción natural de que las
transformaciones sean lineales, reales e invertibles lleva al grupo
simpléctico Sp(2,R). El subgrupo U(n) [subcj] Sp(2,R) aparece de
nuevo, como el grupo de simetría del oscilador armónico. En publicaciones
posteriores cada una de las restricciones anteriores se eliminó y con ello se
extendió grandemente las aplicaciones de las transformaciones canónicas.
Marcos estudió también las extensiones complejas de las transformaciones
canónicas (con P. Kamer y T. Seligman), las transformaciones canónicas no
lineales (con P. Mello), las transformaciones no biyectivas (de nuevo con P.
Kramer y T. Seligman).
Una de las aplicaciones de las transformaciones canónicas fue el definir
álgebras generadoras de espectros (spectrum generating algebras),
que son álgebras de Lie de operadores no todos los cuales comutan
con el hamiltoniano. Al contrario, algunos de ellos actúan como operadores
de ascenso y descenso de la energía. Se utilizan para calcular espectros,
funciones de onda, elementos de matriz y otras aplicaciones físicas.
La otra aplicación de la que quisiera hablar es la que se conoce con
el nombre de ``degeneración accidental'' (el menos apropiado de los
títulos). Consideremos una partícula en un potencial central arbitrario
V(r) en la ecuación de Schrödinger. La energía no depende
del número cuántico magnético m, aunque este último sí aparece
en la función de onda. Éste es un ejemplo clásico de degeneración
de niveles de energía, pero nunca se le consideró ``accidental'',
por que es debido a la simetría geométrica del sistema: invariancia
ante el grupo O(3) de rotaciones. Las simetrías geométricas son generadas
por álgebras de Lie en términos de operadores diferenciales de primer
orden que comutan con el hamiltoniano H (ya sea como operadores
o con el conjunto de soluciones del sistema).
Consideremos ahora dos casos particulares de potenciales centrales,
el tomo de Coulomb V(r)= (1/r) y el oscilador
armónico isótropo V(>r) = 2. Los niveles
de energía tampoco dependen del número cuántico l del momento
angular orbital, de manera que hay una degeneración mayor, a la que
se le dio el nombre de ``accidental''.
Para el átomo de hidrógeno la explicación la dieron casi simultáneamente
V. Bargmann y V. Fock en términos de una ``simetría oculta'', la famosa
simetría O(4). Para el oscilador armónico la degeneración fue explicada
por medio de una simetría U(3). En ambos casos estas simetrías no
son puramente geométricas y sus álgebras de Lie se expresan en términos
de operadores diferenciales de segundo orden. Los grupos de simetría
respectivos son grupos de transformaciones canónicas más que puntuales.
Son los únicos potenciales centrales para los cuales todas las trayectorias
finitas son cerradas (el tema de Bertrand). Son los únicos potenciales
centrales que son maximalmente superintegrables, esto es, permiten
2n-1 integrales de movimiento que son funcionalmente independientes
en el espacio fase (más que las sólo n (en involución) que
se requieren para una integración completa). Son los únicos dos que
tiene grupos de simetría ``ocultos'', o sea grupos de simetría de
transformaciones canónicas.
Una vez que se abandona el requerimiento de que los problemas tengan
simetría rotacional, aparecen muchos otros sistemas con grupos de
simetría en términos de transformaciones canónicas.
Marcos empezó un estudio sistemático de estos sistemas en 1973, primero
con J. Louck y K.B. Wolf, y luego con muchos otros colaboradores.
El primer sistema que se discutió fue el del oscilador armónico anisótropo
con una relación racional entre sus frecuencias, posteriormente el
caso del oscilador armónico isótropo restringido a un sector del espacio
de configuración (donde las condiciones a la frontera eliminan la
simetría esférica), luego el modelo Calogero y muchos otros.
En 20 minutos no puedo hacer una presentación justa del trabajo de
Marcos. Un análisis muy completo de su labor hasta 1991 fue publicado
por J. Flores, A. Frank y T. H. Seligman en la ocasión del 70 aniversario
de Marcos que coincidió con los 50 años del inicio de su carrera científica.
Su trabajo inicial surgió de su tesis doctoral bajo la dirección del profesor
Eugene P. Wigner en 1949 en Princeton. El título de su tesis fue
```Interacciones relativistas por medio de condiciones a la frontera''. Este
campo de investigación sigue estando activo. En particular Marcos introdujo
una función dependiente del tiempo en el espacio de configuración para
describir la evolución en el tiempo de reacciones binarias y para
comprender mejor la relación de incertidumbre tiempo-energía. Esta función
se conoce hoy en día como la ``función de Moshinsky'' aunque Marcos la llamó
la ``función básica de interacción''. En relación a este punto, Marcos
escribió en 1952 el artículo ``Difracción en el tiempo''. El fenómeno que
predijo fue observado 44 años después y reportado en 1996 en Phys. Rev.
Lett. en un artículo experimental intitulado ``Difracción e interferencia
de ondas atómicas usando rejillas temporales''. Los autores dan crédito a
Marcos de ser el primero en predecir el fenómeno.
La primera contribución importante de Marcos a la
física nuclear es anterior a sus famosos artículos con Bargmann. Incluyen
el cálculo, tanto en elegantes fórmulas analíticas, como en tablas
de las matrices de transformación entre funciones de onda de dos partículas
en diferentes bases. Las matrices de transformación (tabuladas en
1960 con T. Brody en el primer libro de Marcos), se conocen hoy como
los paréntesis de Moshinsky (Moshinsky brackets) y en forma
abreviada como ``Brashinskets''.
En los 80 y 90 Marcos trabajó sobre modelos colectivos del núcleo, primero en
el de Bohr y Mottelson y después en el modelo de bosones interactuantes (IBM)
de Iachello y Arima. En ambos casos Marcos y sus colaboradores hicieron uso de
la teoría de grupos subyacente, que incluyen de nuevo cadenas de grupos
no canónicas como U(5) [subcj] O(5) [subcj] O(3), U(6)
[subcj] O(6) [subcj] O(5) [subcj] O(3),
U(6) [subcj] U(3) y Sp (6n) [subcj] Sp(6)
[subcj] O(n). En cada caso, Moshinsky pudo calcular explícitamente las
funciones de onda y resolver el problema de la etiqueta extraviada
(missing label problem). Uno de los éxitos importantes en estos
trabajos fue que Marcos pudo establecer una relación entre el modelo de Bohr-
Mottelson y el reciente IBM.
En otro trabajo fundamental de Marcos (en 1980) determinó la representación
de las transformaciones canónicas clásicas en el espacio fase de las
distribuciones de Wigner. Este resultado es muy usado actualmente
en óptica ondulatoria paraxial y en otras aplicaciones.
Las publicaciones más recientes de Marcos, hasta el año en curso,
tratan con nuevos desarrollos de su trabajo en modelos nucleares,
aplicaciones del oscilador armónico, transformaciones canónicas y
degeneración accidental. Además, aparecen nuevos aspectos importantes.
Entre ellos está el estudio del comportamiento de la materia en campos
magnéticos muy intensos, en particular la estabilidad del deuterón
y de otros núcleos en dichos campos. También se desarrolló la aplicación
del oscilador armónico a las interacciones entre quarks y más generalmente
a las partículas elementales, lo cual requiere un tratamiento relativista.
Marcos desarrolló este último punto en una serie de artículos sobre
el oscilador de Dirac, resumiendo los resultados en los tres últimos
capítulos de su más reciente, y quinto libro, The harmonic oscillator
in modern physics, donde su coautor fue Yu. F. Smirnov.
Muchas de las áreas de la actividad científica de
Marcos no han sido mencionadas en esta reseña (incluyendo algunas
en que tuve el placer de participar con él). Me gustaría sin embargo
mencionar brevemente algunos aspectos generales de su trabajo.
Empezó haciendo investigaciones de gran calidad en 1947 y continúa
haciéndolas hasta el presente. Su productividad, medida por sus publica-
ciones, va en aumento (37 publicaciones hasta 1959, 44 en los sesentas,
44 en los setentas, 60 en los ochentas y de nuevo 60 en los aún no
concluidos noventas).
Sus contribuciones científicas siempre fueron y siguen siendo modernas.
Participó, por ejemplo, en el reciente auge de los grupos cuánticos.
Su trabajo sobre transformaciones canónicas ha adquirido una nueva
relevancia en relación con el renovado interés en los sistemas completamente
integrables, tanto en su versión de dimensión finita como en la infinita.
Sus estudiantes, becarios postdoctorales y colaboradores de todas
las edades siguen estando muy relacionados con sus investigaciones.
Reciben un excelente tratamiento tanto científico como humano. Su
generosidad científica y personal es legendaria.
Ha estado siempre muy activamente involucrado en la organización,
propagación y popularización de la ciencia. Me gustaría agregar aquí
una pequeña anécdota. En 1974 Marcos me invitó cordialmente a trabajar
en México durante dos meses, después de los cuales visité Acapulco
con mi mujer. En la playa nos hicimos amigos de una pareja mexicana
(que no eran científicos). Mencioné el nombre de Marcos y uno de ellos
me preguntó: ``Es este Moshinsky pariente del famoso periodista M.
Moshinsky que publica artículos sobre temas científicos y sociales
en Excelsior?'' Era innecesario decir que sólo hay un Marcos
Moshinsky. El científico y el periodista eran la misma persona.
Marcos ha contribuido mucho al mundo de la ciencia, el campo en que
todos trabajamos. Lo que me impresiona más y que considero su mayor
logro es que es una de las pocas personas en el mundo que han contribuido
a lograr una diferencia real en la ciencia de su país. Antes de que
Marcos apareciera en la escena virtualmente no había física teórica
en México. Hoy en día hay una distinguida y moderna comunidad de física
centrada en México, D.F., Cuernavaca, Ensenada y varios otros lugares,
consistente en gran parte de ex-estudiantes de Marcos, de sus estudiantes
y de científicos de muchos países atraídos a México por Marcos y sus
colaboradores. Su influencia directa se siente en toda Latinoamérica,
y el impacto de su ciencia se reconoce en todos lados.
Puedo pensar sólo en algunos ejemplos donde la creación de una escuela
moderna de física en un país se puede atribuir a una sola persona.
La persona requiere el talento científico necesario pero también la
correcta personalidad para crear una escuela. Esto implica dedicar
tiempo y atención a los estudiantes, atraer a colaboradores e influir
a las autoridades, generar ideas para que muchos puedan trabajar y,
en general, crear una fructífera atmósfera científica y humana.
Ejemplos de lo anterior que me vienen a la mente son E. Fermi en Italia,
L. Infeld en Polonia y M. Moshinsky en México.
Marcos ha recibido muchos premios científicos y es miembro de muchas
academias de ciencias.
La medalla Wigner es una adición muy adecuada. Se da por la décima vez al
décimo tercer recipiente. Las primeras dos medallas (en 1978) se dieron a E.P.
Wigner y V. Bargmann. Marcos fue un estudiante del primero y un colaborador
del segundo.
Felicitaciones, Marcos, y todos esperamos oír de tus nuevas investigaciones
en ésta y en futuras conferencias.
María Esther Ortíz Salazar
Investigadora Emérita
del Instituto de Física, UNAM
En el mes de septiembre pasado la Universidad Nacional
Autónoma de México nombró Investigadora Emérita del Instituto de Física
a la Dra. María Esther Ortíz Salazar en reconocimiento a su contribución
al desarrollo de la física nuclear experimental en nuestro país. Este
merecido nombramiento ha sido recogido con beneplácito por todos sus
colegas y amigos. En su sólido curriculum vitae se enumeran
sus numerosos artículos de investigación en revistas de circulación
internacional, sus muchos reportes internos en laboratorios del extranjero,
sus ponencias en congresos internacionales, el gran número de citas
a sus trabajos, sus estancias en laboratorios del extranjero, su colaboración
con la Licenciatura de Física de la Facultad de Ciencias de la UNAM,
su labor en la organización del Simposio de Física Nuclear que se
lleva a cabo cada año en Oaxtepec y muchas actividades más relacionadas
con su actividad científica. Pero hoy no quiero referirme a ese copioso
curriculum con números, sino a los hechos que normalmente no
se mencionan en éste y que nos revelan a una María Esther dinámica
y tenaz desde los inicios de su carrera.
María Esther Ortíz ingresa a la Facultad de Ciencias de la UNAM con
un grupo de 60 alumnos. Por primera vez son tantos estudiantes en
Física que el cuerpo docente se ve obligado a abrir dos grupos. De
esta generación sólo se reciben 15, aunque nada más 8 terminaron regulares
entre los que se encontraba María Esther. Fue la segunda de su generación
que se recibió y por cuestiones burocráticas no fue la primera mujer
en obtener el título de Físico en México, sino la segunda, por diferencia
de dos días. Siendo aún estudiante de licenciatura publica su primer
trabajo en la Revista Mexicana de Física, y ya con el grado
de licenciatura descubre un nuevo estado excitado en 24Na;
trabajo que se publicó en 1963 siendo ella la única autora. El primer
trabajo experimental totalmente realizado en México publicado en una
revista internacional fue sobre una distribución angular de una reacción
nuclear con flúor en la que participaron Jorge Rickards y Marcos Mazari,
en cuyo artículo María Esther aparece como primera autora.
Estos inicios ya auguraban una carrera brillante. Antes de obtener
la licenciatura contrae matrimonio, y con ello llega la maternidad.
Investiga y da clases, y ya a punto de dar a luz a su segundo bebé
presenta el examen de oposición para obtener la definitividad en el
Laboratorio de Física. Su trabajo dio origen al primer laboratorio
formal de física que se dió en el primer año de la licenciatura. Madre
de dos preciosas niñitas, reparte su tiempo entre la investigación
y la crianza. Dedicada en su formación de dos profesionistas productivas
a nuestra sociedad. Es por esto que obtiene primero la maestría por
tesis y posteriormente por exámenes generales de conocimiento, lo
que le permite optar por el doctorado. El desarrollo de sus tres tesis
muestra en forma muy objetiva cómo María Esther aprende y maneja la
sofisticada tecnología nuclear, desde las placas fotográficas hasta
los sistemas multiparamétricos de detección ultrarrápida. La tesis
de licenciatura la hizo con el primer acelerador adquirido por la
UNAM, el Van de Graaff de 2 MV y con el primer espectrógrafo y placas
nucleares. Las medidas de la de maestría las realizó en el Instituto
Tecnológico de Massachusetts utilizando el acelerador Tandem y un
estereoespectrógrafo. Los experimentos que permitieron el desarrollo
de su tesis doctoral se hicieron con el ciclotrón de 88 pulgadas de
Berkeley y utilizó como sistema de detección el QSD (Quadrupole,
Sextupole, Dipole), que contaba en su superficie focal con un sistema
de detección electrónica bastante sofisticado. Todas sus tesis han
sido citadas en la literatura internacional en repetidas ocasiones.
Su gran actividad en la investigación y su constancia, le han permitido
escalar todos los peldaños de la carrera de un académico: es Investigadora
Titular C del Instituto de Física y Nivel III del SNI.
El trabajo de la Dra. Ortiz ha cubierto un amplio intervalo de tópicos
en física nuclear de reacciones, desde partículas ligeras hasta iones
pesados relativistas. Sin duda ha sido un pilar fundamental de la
física nuclear experimental en México y por ello, hoy la UNAM
la acoge entre sus hijos más preciados.
Alicia Oliver
Instituto de Física, UNAM
Víctor Romero Rochín
Distinción Universidad Nacional
para Jóvenes Académicos 1998
y Premio de la Academia
Mexicana de Ciencias
El Dr. Víctor Romero ha sido galardonado este año con
dos importantes premios: el de Distinción Universidad Nacional para
Jóvenes Académicos en el Área de Investigación en Ciencias Exactas
y el Premio de Investigación en Ciencias Exactas de la Academia Mexicana
de Ciencias.
Víctor Romero obtuvo su licenciatura en Física en la Universidad Autónoma
Metropolitana en el año de 1982. En esa época inició su interés por
la física estadística de sistemas no uniformes, realizando un trabajo
de investigación bajo la dirección de Esteban Martina. Posteriormente
cursó su doctorado en física en el Massachusetts Institute of Technology,
obteniendo su Ph.D. en 1988 con la tesis: Brownian motion and
weak coupling in classical and quantum systems. Entre 1988 y 1990
Víctor hizo una estancia postdoctoral en el Instituto James Franck
de la Universidad de Chicago. Allí inició sus estudios sobre la interacción
de pulsos ultracortos de luz láser con sistemas moleculares colaborando
en el grupo de G. Fleming y participando en la descripción teórica
de una nueva espectroscopía, conocida como ``interferometría de paquetes
de onda moleculares''.
A su regreso a México, en 1990, Víctor Romero se incorporó como investigador
titular al Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma
de México. Desde entonces ha continuado desarrollando y consolidando
las dos líneas de investigación mencionadas arriba. A su llegada al
Instituto, Víctor inició una exitosa colaboración con Alberto Robledo
y con Carmen Varea en novedosos aspectos de la coexistencia líquido-vapor.
En esa época colaboró también con J.K. Percus, un especialista muy
reconocido en la física estadística de los líquidos. De su trabajo
en años recientes cabe destacar que en 1994 logró la descripción cuántica
de la interacción de pulsos de luz ultracortos con sistemas moleculares,
lo cual permitió explicar mejor resultados experimentales sobre ese
tema. En 1997-1998 Víctor realizó una estancia sabática en el MIT
donde aplicó su teoría a experimentos realizados con novedosas técnicas
experimentales. En esta línea de investigación Víctor Romero es ciertamente
un pionero en México y es de esperarse que dé origen a interesantes
resultados en un cercano futuro. Otras contribuciones recientes relacionadas
con la propagación de pulsos de luz son sobre los llamados fenómenos
superlumínicos, en los que ha colaborado con Rubén Barrera y con los
estudiantes Sara Nilsen y Pedro Duarte. Cabe mencionar también su
cercana colaboración con el laboratorio de fluídos del la Facultad
de Ciencias de la UNAM, que dirige Ramón Peralta. El finado Jorge
Lomnitz fue también parte importante de esa colaboración. El tema
de investigación ha sido la dinámica de la avalanchas en sistemas
granulares, como son la arenas. Esta investigación ha consistido de
aspectos tanto teóricos como experimentales y de simulaciones numéricas.
Desde su incorporación a la UNAM, Víctor Romero ha sido un participante
activo en la formación de recursos humanos tanto en la impartición
de cursos en la licenciatura y el posgrado en Física en la Facultad
de Ciencias como en la dirección de tesis profesionales y de grado.
Además, participó en la Comisión que diseño el nuevo Posgrado en Ciencias
Físicas (1996) y que rige actualmente en la UNAM. Ha publicado más
de 30 trabajos, de los cuales 25 son artículos de investigación en
reconocidas revistas internacionales con arbitraje. Sus trabajos han
sido citados en más de 350 ocasiones. Ha sido invitado en congresos
tanto nacionales como internacionales y ha dado un sinnúmero de seminarios,
tanto en universidades nacionales como extranjeras. Víctor Romero
es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, de la Academia
Mexicana de Ciencias y de la Sociedad Mexicana de Física. Su trabajo
ha sido también reconocido al recibir invitaciones para realizar estancias
de trabajo en las Universidades de Princeton, de Nueva York, de Barcelona
y en el MIT, donde impartió el curso de Mecánica Cuántica Avanzada
a los estudiantes del posgrado en Fisicoquímica.
A quienes lo conocemos en su labor comprometida con la investigación
y la docencia y más ampliamente con diversos aspectos de la vida del
Instituto de Física, nos complace enormemente que Víctor haya sido
premiado por partida doble.
Gastón García Calderón
Instituto de Física, UNAM
Rafael A. Barrio Paredes
Primer lugar del Certamen
Conmemorativo del Natalicio
de Sor Juana Inés de la Cruz a la
suite sinfónica ``Primero sueño''
Con gran orgullo y satisfacción (y algo de sorpresa)
la Sociedad Mexicana de Física anuncia a la comunidad científica que
uno de sus miembros, el Dr. Rafael A. Barrio Paredes, ganador del
Premio de la SMF a la Investigación Científica de 1994 ha ganado ahora
otro premio, pero esta vez en música. El Dr. Barrio presentó en respuesta
a la Convocatoria del Premio Sor Juana Inés de la Cruz 1998, organizado
por la Sociedad Cultural Sor Juana Inés de la Cruz A.C. y el Comité
Promotor del Festival Mundial del Instituto Cultural Mexicano Libanés
A.C., en poesía, ensayo, artes pl sticas y música, la suite sinfónica
para orquesta barroca Primero sueño.
El jurado calificador, formado por José Luis Arcaraz Núñez, José Luis
Arcaraz López, Miguel Bernal Matus y Emilio Lluis, otorgó el primer
lugar a la suite sinfónica Primero sueño amparada por el seudónimo
Sor Filotea de la Cruz y que corresponde al compositor R.A. Barrio
Paredes. Esta bella composición fue interpretada por la Orquesta Sinfónica
de Coyoacán bajo la dirección de Miguel Bernal Matus el pasado 12
de noviembre, día del aniversario CCCL del natalicio de la insigne
escritora.
La partitura, que fue comparada por el jurado con el Huapango de Pablo
Moncayo, se imprimirá en Milán bajo los auspicios del Instituto Cultural
Mexicano Libanés y será repartida a 1000 orquestas en el mundo.
Muchas felicidades de toda la comunidad científica al Dr. Barrio.
Julia Tagüeña
Centro de Investigación en Energía, UNAM